Es la prestación que cubre la contingencia “Muerte” del Afiliado, y beneficia a los familiares directos del mismo, en el marco de lo dispuesto por el artículo 66) de la Ley N°6.590.

La pensión se generará ya sea que el fallecimiento del Afiliado se produzca mientras el mismo se encuentra en actividad –directa-, o gozando de una de las prestaciones que otorga el Sistema –derivada-.

Los derecho-habientes con derecho son los que describe el artículo 66:

  • a) Viuda o viudo, en concurrencia con los hijos de ambos sexos menores de 18 años de edad a cargo del causante a la fecha de su deceso.
  • b) Los hijos y los nietos de ambos sexos huérfanos de padre y madre, y a cargo del causante a la fecha de su deceso, hasta los dieciocho años.
  • c) Viuda o viudo, en concurrencia con los padres incapacitados para el trabajo y a cargo del causante a la fecha de su deceso, siempre que demostraren estado de necesidad y no gozaren de otro beneficio previsional, salvo que en este último supuesto optaren por la pensión que acuerda la presente.
  • d) Viuda o viudo.
  • e) Padres del causante, en las condiciones del inciso b).
  • f) Los hijos solteros de ambos sexos, mayores de cincuenta (50) años, a cargo del causante al momento del fallecimiento de éste y dedicados al cuidado del mismo.

La Ley N°6.590, equipara el conviviente al cónyuge, en tanto cumpla con los requisitos previstos en la Ley.
El beneficio también se extiende a los hijos mayores de 18 años, y hasta cumplir los 24 años, que acrediten realizar estudios superiores –terciarios – universitarios-.

Documentación a presentar para la continuidad en la percepción del Haber:

Todos los años los beneficiarios hasta el mes de abril deben presentar la documentación que acredite supervivencia, y en el caso de los hijos certificados de alumno regular que acredita el cursado de estudios superiores.
La institución por los distintos medios de comunicación informa al Afiliado/a, con antelación suficiente, la fecha límite para la presentación, cada año, de esta documentación.